A aquets senzills pagesos
vull fer-vos aquest poema,
per correar tan bé la terra
y unas cireres tan bones.
Una parada pequeña
con dosel de terciopelo
rojo como las cerezas
con dos pagesos vendiendo.
Unas hermosa cerezas
como única mercancía,
y a la espera de comprarlas
muchas mujeres había.
¿Has probado estas cerezas?
-las compré la otra semana-
¡yo te juro por mis hijos
que no las comí tan buenas!
Rojas són como la sangre,
brillantes como rubíes,
el sabor es exquisito.
De pendientes....
¡ tambien sirven!
Los pagesos de Torrellas
merecen un monumento.
Por producir las cerezas...
¡¡¡las mejores de este mundo!!!
Pilar Giménez Diarte
28 de Junio del 2013.
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