LA GARZA
En un islote del Ebro
hay una garza posada,
su cuerpo grácil y esbelto
se transparenta en el agua.
Entre juncos de ribera
ha construido su nido,
al que mece la corriente
cuando va rizando el río.
Mi paso por el camino
su instinto la pone alerta.
La garza remonta el vuelo
y sobre el río se aleja.
Ella proteje sus pollos
de las miradas ajenas,
¡Disimula hermoso pájaro!
y,¡¡¡vuela alto,vuela, y vuela!!!.
Pilar Giménez Diarte / Agosto del 2015


