"III EDICIÓN CURSA DE LA ROCA NEGRA"
Ayer fue un bonito día. Tenía conocimiento de que tendría lugar la tercera edición de la cursa y tenía ganas de asistir como espectadora también por tercera vez. Mi hijo Marcos me había anunciado su participación como atleta y Luda como voluntaria en los puestos de avituallamiento. No podía perdérmelo. Me levanté tempranito y me fui con mi perro braco a dar nuestro paseo matutino. Ayer no estaba Luis que últimamente se había comprometido a sacar el perro a las mañanas, así es que me preparé y nos fuimos los dos por la zona de "las arenas". Como estoy algo coja al llegar a la montaña me acomodé en una gran piedra mientras que Braco se fue a dar una vuelta metiéndose entre los matorrales de Ginestas con su eterna ilusión de "levantar" algún conejito. Al poco rato salió huyendo uno por delante de mis narices, que pilló a Braco algo despistado, ¡afortunadamente para el conejo!
Un poco antes de las 9 de la mañana llegaron hasta mí sonidos que intuí que provenían del campo de atletismo que está bastante próximo al lugar donde yo me encontraba. Decidí volver a casa y advertí a Braco a golpe de silbato que era la hora del regreso. Obediente se presentó enseguida con la respiración agitada como la de quien vuelve de una gran carrera. Nos volvimos para casa sin demora porque yo tenía el tiempo justo para desayunar y marcharme al campo de atletismo, me había dicho Marcos que los primeros atletas llegarían antes de las dos horas y no quería perdérmelo.
La mañana había salido fresquita y al poco de llegar a casa observé que aparecían las primeras nubes en el cielo que poco a poco iban aumentando, él clima se estaba confabulando con nuestros atletas tamizando la luz y aliviándoles del intenso sol con el que comenzó la mañana.
Desayuné rápidamente, y espabilé para salir a la parada del autobús. Tenía la intención de ahorrarme la subida hasta el campo, ya que el camino desde mi casa es algo empinado y yo camino ayudada de bastones por una incapacidad que sufro y que espero sea transitoria.
El autobús no llegaba y yo veía que me iba a perder la llegada de los primeros atletas, así es que decidí subir caminando, aceleré la marcha atajando por "las barbacoas". De pronto se presentó ante mí una magnifica panorámica de la montaña de Sant Ramón pletórica de color verde salpicado de amarillo por las abundantes ginestas en flor. En medio de ella se vislumbraba lejano un sendero por el que iban descendiendo los atletas en tropel. Comencé a apresurar el paso porque me estaba temiendo que no llegaba a tiempo de hacerle a Marcos la fotografía a su llegada a la meta. Cuando llegué anunciaban la entrada de la 2ª atleta femenina. Pregunté por Marcos a un conocido y me dijo que todavía seguía en la cursa. Temí que le hubiese ocurrido algún contratiempo porque no se estaban cumpliendo las expectativas que él tenía sobre la duración de su carrera. Seguían entrando los atletas y de pronto me pareció avistar a Marcos que se acercaba a la recta de Meta. Al fin pude obtener la foto de llegada y otras de los estiramientos después de la arribada. Le pregunté por Xavi Gómez un atleta y amigo al que apreciamos y me dijo que venía detrás sugiriendo que tal vez no había tenido un buen día puesto que llegaba algo más rezagado que de costumbre. Por fin llegó Xavi y le hice su foto de llegada en la que quedó reflejada su alegría por llegar a la línea de Meta. Fueron llegando sin cesar el resto de atletas entre ellos Toni Arbonés y otros que conozco a través del club excursionista. Estuve charlando un poquito con Tania la compañera de Xavi que nos sacó unas fotos muy bonitas, ella me presentó a una atleta irlandesa que consiguió entrar en Meta la segunda. Así fue transcurriendo la mañana charrando con unos y otros y contenta de volver a ver a gente conocida a los que aprecio y de ver la organización de la cursa con sus voluntarios que como cada año miman a los atletas ofreciéndoles trozos de fruta para refrescarse y unos enormes bocadillos para reponer fuerzas. También les han obsequiado unas bonitas camisetas que han sido muy útiles para sustituir las propias empapadas de sudor y que servirán de recuerdo de esta 3ª Cursa de la Roca Negra.
Después de trascurridas más de tres horas van entrando los últimos atletas y por megafonía anuncian la entrega de trofeos.
No me espero porque hay que preparar la comida y hay que darle a Braco otro paseíto .A la tarde he prometido a una amiga que iré a ver una actuación en la que ella es partícipe con motivo de las fiestas del Marianao.
Al anochecer he tenido el sentimiento de haber disfrutado de "Un completo y bonito día".
Pilar Giménez Diarte 10 de Junio del 2013.
De izquierda a derecha Marcos (mi hijo), yo y Javi amigo de la infancia
Marcos llegando a la meta
Javi no hizo su mejor carrera, padeció un montón en ella pero igualmente merece esta foto de ¡¡¡Campeon!!! ¡¡¡Enhorabuena Javi,ahora toca un merecido descanso!!!
Mi hijo estirando después de un gran esfuerzo





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